MEMORIA ACTIVA


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Discurso de Memoria Activa – 2010

by mactiva with No hay comentarios

A 16 años de la masacre en la AMIA, hoy estamos parados acá. Otra vez bajo los paraguas. Acá es Pasteur 633. Acá es donde alguna vez estuvo en pie aquel edificio de la AMIA. Acá es donde hace exactamente 16 años todo terminó y todo empezó.

Terminó la vida, terminó para siempre la vida de 85 personas, y para nosotros la vida que conocíamos hasta entonces.
Terminó la vida de 85 personas. Personas que no eran solamente un número, eran hijos, padres, esposos, hermanos, abuelos, nietos, amigos. Ellos eran para cada uno de nosotros nuestros grandes amores.

Terminó para nosotros la vida que habíamos elegido, la vida que amábamos tener.

Entonces todo empezó, empezó MEMORIA ACTIVA.

15 días después del atentado un grupo de gente decidió congregarse en Plaza Lavalle, frente al Palacio de Tribunales, para pedir justicia y castigo a los culpables.

Empezó ese lunes y continuó el lunes siguiente, y el siguiente y el siguiente. Estuvimos 500 lunes a las 9:53 horas, parados en Plaza Lavalle, exigiendo justicia.
Y hoy estamos parados acá, en Pasteur 633 donde todo terminó y todo empezó para seguir exigiendo lo mismo, lo que no obtuvimos en estos largos 16 años: justicia.

Y no lo obtuvimos porque los diversos gobiernos que se han sucedido, de diversos signos, partidarios del olvido o de la memoria, uno tras otro han logrado un resultado que los unifica: 0 CULPABLES – ABSOLUTA IMPUNIDAD.

El 18 de julio de 1994 empezó para nosotros una larga lucha: somos parte de diversas querellas, logramos destituir al entonces juez de la causa Juan José Galeano, demandamos al Estado Argentino ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, acusamos a políticos, a funcionarios, a gobernantes, a miembros de la dirigencia comunitaria judía y a todo aquel que por acción u omisión impidió que se sepa cómo y quienes volaron la AMIA.

Hace 16 años, acá en Pasteur 633, a esta misma hora, todo terminó para ellos, los que ese día vinieron a trabajar, a conseguir un empleo, a visitar a un amigo o simplemente pasaban por esta calle.

Hoy estamos parados acá, en Pasteur 633, que hace 16 años fue el escenario de la masacre. Acá, en Pasteur 633, hace 16 años, vivimos el escenario del horror: los escombros, el humo, los gritos, las sirenas, los llantos, la desesperación.

Hace 16 años, acá en Pasteur 633, a esta misma hora todo empezó para nosotros. No sólo cambió la vida de los que los conocimos y amamos. Cambió la vida para todos los argentinos. Lo que antes era impensable se volvió cotidiano. La geografía de nuestro país se modificó para siempre. Nos acostumbramos a los pilotes de cemento delante de las instituciones judías, a la permanente custodia, al miedo y a la sospecha. Acá en Pasteur 633 hasta nos acostumbramos a ver este cartel con los nombres de los 85 muertos.

¿Qué nos pasó, que nos pasa y que nos pasará?

¿Qué nos pasó? Nos pasó Menem, nos pasó el ex juez Galeano con sus fiscales Mullen y Barbaccia, nos pasó Anzorreguy, nos pasó Palacios, nos pasó Beraja, y podríamos seguir con una larga lista de malditos personajes que favorecieron la impunidad.

¿Qué nos pasa? Nos pasa que nos quieren hacer creer que el nuevo fallo de la Corte Suprema de Justicia que vuelve a dejar abierta la causa respecto a Telleldín, va a modificar el resultado de la causa 16 años después. Si Telleldín estuvo detenido 10 años sin abrir la boca es más que difícil que ahora confiese a quién le entregó la camioneta. Y de todos modos, ya pasó un año desde este fallo y que avances hubo? Ninguno.

¿Qué nos pasa? Que es más que difícil que la justicia descubra ahora lo que no pudo descubrir durante 16 años y nos acorrala para que depositemos nuestra esperanza en la aparición de un arrepentido.

¿Qué nos pasa? Que tenemos una causa por encubrimiento que está directamente atada a los vientos políticos e increíblemente de eso dependerá que algún día llegue a juicio. Una causa por encubrimiento que lleva tramitándose años y años; donde las defensas de los acusados experimentan con todo tipo de artilugios para dilatar el inicio del juicio, donde la estrategia jurídica y política de la querella AMIA-DAIA es actuar en defensa de los acusados para salvar a Beraja y en el paquete salvar a todos; y en donde el Juez Lijo repite mes tras mes, año tras año algo que dista de ocurrir. Exigimos se inicie el juicio oral YA.

¿Qué nos pasa? Que escuchamos mucho hablar de Irán, de las maravillas que traerá aparejado este fallo de la Corte, pero nada, ni una sola palabra escuchamos sobre los procesamientos que pesan sobre los encubridores de la verdad.

¿Qué nos pasa? Que tenemos un Macri que nos quiso imponer a un Palacios que logramos echar. Que acaba de ser procesado por realizar escuchas ilegales a un familiar de las víctimas de AMIA y quiere ser presidente.

¿Qué nos pasa? Que existe una fiscalía especial AMIA, que más allá de gestionar las alertas rojas ante INTERPOL para que los sospechosos de haber sido autores intelectuales del atentado sean extraditados a nuestro país para ser juzgados, no ha avanzado en 7 años absolutamente nada respecto de la conexión local que hizo posible y perpetró la masacre.

¿Qué nos pasa? Que han pasado 16 años y el poder político no tiene la menor idea de qué hacer con este tema.

¿Qué nos pasa? Nos pasa la tristeza de un ayer lleno de escombros y de un hoy sin los que amamos. Nos pasa que tuvimos que seguir viviendo sin ellos y entonces siempre sentimos que nos falta algo. Nos pasa que su ausencia no se termina nunca. Nos pasa la desgarradora idea de que alcanzar la verdad comienza a vislumbrarse como un imposible. Nos pasa que el qué nos pasará ya comienza a dolernos.

¿Qué nos pasará? Probablemente nos encontremos el año que viene para decir las mismas cosas, rodeados de los mismos pilotes, sustituyendo el 16 por el 17.

¿Qué nos pasará? Lo que nos pasará es que vamos a seguir sosteniendo nuestro derecho irrenunciable de exigir verdad, justicia y castigo para los culpables.