MEMORIA ACTIVA


NOVEDADES

Audiencia N°60 – 7/11/2016

by Memoria Activa with No hay comentarios
Etiquetas: , , ,

El represor Héctor Vergez y dos ex agentes de la SIDE declararon hoy en el juicio por irregularidades cometidas en la investigación del atentado a la AMIA.

El ex capitán del ejército continuó su testimonio de forma presencial tras la interrupción de la videoconferencia desde Córdoba la semana pasada.

Ni bien ingresó, Vergez pidió la palabra para explicar, con mucha dificultad en el habla, que está amenazado de muerte, al igual que su hija y nieta, ante lo cual Néstor Costabel -presidente hoy del TOF 2- le preguntó si quería que se desalojara la sala de público general para que pudiera dar su testimonio.

El testigo dijo que sí y el Tribunal accedió al pedido del represor. Así, las dos personas que se encontraban en el sector del público debieron salir. A pesar de esta medida, no hay ningún impedimento legal para publicar el contenido de lo declarado por Vergez que continuará este jueves.

Entre datos concretos, confusión, olvido, el represor volvió a decir que lo contactó Daniel Romero, agente inorgánico de la SIDE, para trabajar en la causa AMIA debido a su cercanía a la familia Telleldín. Con Raúl Telleldín (padre de Carlos, imputado en este juicio y en la causa AMIA principal) Vergez compartió labores en la policía de Córdoba durante la última dictadura cívico militar, momento en el cual cometió delitos de lesa humanidad por los que fue condenado.

El agente Romero, según dijo, fue quien le pagó en tres entregas 12 mil pesos/dólares por su labor y recordó que ese agente le reportaba a Anzorreguy. “Íbamos en el auto hasta la SIDE, él se bajaba y buscaba la plata”, aclaró y acusó al ex agente de “querer solamente facturar”.

También reconoció a Juan José Galeano, quien lo miraba desde la primera fila del sector de los acusados y dijo que ni bien lo contrataron, pidió una reunión en el juzgado con el entonces juez y con Telleldín para comprobar que efectivamente la contratación fuera real.

Además, se ocupó de fijarse que quedara constancia en la causa de su participación, dado que si no parecería “un disparate”, considerando que una persona acusada de torturas colaborara en la investigación. Con todo esto, se demuestra que el ex juez de la causa AMIA supo y habilitó la colaboración de un represor de la dictadura en la investigación del atentado más grande de nuestro país.

En el marco de sus tareas, recordó haber visitado a Telleldín en la cárcel de Caseros pero cuando le preguntaron si lo presionó o le ofreció dinero para que declarara, dijo “No que yo recuerde”.

Igualmente desvinculó a Telleldín del atentado y negó que éste le haya mencionado a la policía bonaerense.

Además de esos datos que resultan al menos verosímiles, el testigo mostró confusión con algunas fechas y con el reconocimiento de Telleldín, ya que señaló al abogado defensor de Galeano y dijo: “Le falta pelo pero es él (Telleldín)”. Si bien se retractó luego, eso bastó para que la defensa de Hugo Anzorreguy y también la del ex juez de la causa pidieran un peritaje para probar e si el testigo está capacitado para declarar.

La querella de Memoria Activa, al igual que la de los ex policías bonaerenses y la fiscalía, se opuso al pedido dado que según el informe de peritos forenses cordobeses, el estado de salud mental de Vergez lo habilita para declarar.

El testigo de la SIDE

Si bien por orden del Tribunal y como ocurre con cada agente de Inteligencia, el contenido de la declaración no puede publicarse, el testimonio confirmó la hipótesis de la acusación respecto a las graves deficiencias del organismo de inteligencia que nada hizo para prevenir o investigar el atentado.

El testigo es uno de los agentes que participó del pago a Carlos Telleldín y con su relato y la descripción de sus tareas dejó entrever la endeblez de muchos elementos de prueba conseguidos en ese momento que hasta el día de hoy algunos siguen considerando parte de una “historia oficial”.

Además de Vergez, el jueves siguen declarando agentes de Inteligencia por lo que la audiencia será sin la presencia de público.