MEMORIA ACTIVA


NOVEDADES

Audiencia N°99 – 7/8/2017

by mactiva with No hay comentarios
Etiquetas: , , ,

Como hace ya varias semanas, hoy otra vez el ex juez instructor de la causa AMIA, Juan José Galeano, respondió a los delitos que se le imputan en su ampliación de declaración indagatoria.

 

Es la séptima vez consecutiva que el destituido magistrado realiza su descargo en este juicio por encubrimiento, donde comparte con otros doce el banquillo de los acusados, quienes participaron de las irregularidades de la causa y contribuyeron sustancialmente a la negación de verdad y justicia.

 

Al comienzo, Galeano intentó defenderse por la privación ilegal de la libertad de los ex policías bonaerenses, delito que se le imputa en este juicio. Para ello, hizo uso de la pantalla de la sala para mostrar las transcripciones de las escuchas telefónicas entre efectivos policiales o lo que él denominó ”(Juan José) Ribelli y su banda”, y enumeró con sumo detalle los delitos que estas personas cometían por aquella época, como corrupción, extorsión y secuestro. Nada dijo, sin embargo, que los relacione al caso AMIA.

 

“¿No les hace acordar a lo ocurrido con Telleldín?”, preguntó Galeano mirando a los jueces Gorini, Perilli y Costabel. “Es el mismo modus operandi. Yo  creo que ninguno de ustedes los hubiera sobreseído”, agregó.

 

Por otra parte, desarrolló el proceso por el cual la causa sobre los delitos comunes de los policías bonaerenses tuvo un ir y venir entre un juzgado de Lomas de Zamora y el Tribunal Oral Federal 3, a cargo del juicio oral por el atentado. “El TOF 3 pidió que los policías siguieran presos antes del juicio por los procesamientos de Lomas”, insistió Galeano y siguió sobre ese mismo tribunal que, “Hizo un uso caprichoso de las causas que tenía bajo su órbita”.

 

El testigo

Luego de criticar con dureza, como ya es costumbre en sus declaraciones, a los ex policías y a los jueces que conformaron el tribunal que declaró nula la causa y ordenó investigar las irregularidades, Galeano comenzó a hablar de uno de los testigos de importancia del juicio: Claudio Lifschitz.

 

Según el acusado que hoy tuvo la palabra, el entonces prosecretario del Juzgado Federal 9, “Promovió la caída del juicio oral” e “Inventó una realidad paralela”.

 

Para demostrar esas afirmaciones, Galeano se agarró primero de sus sensaciones al contratar a Lifschitz para el puesto: “Cuando me lo presentaron yo sentí la voz del peligro. Pero no la seguí y fue un error”. Y luego, trató de desmentir cada afirmación que hizo Lifschitz en este juicio como una reunión que el entonces juez mantuvo con Corach previo a seguir con más énfasis la pista policial.

 

Según Galeano, con la desaparición del video donde se ve al entonces juez negociar una declaración con Carlos Telleldín, se fue dando cuenta que Lifschitz “robó el video para usarlo a su beneficio o el de sus jefes” y que recibió dinero a cambio. Esto lo explicó con la descripción de todos los consumos del entonces prosecretario con el fin de demostrar que su situación económica había mejorado mucho en ese contexto porque “algunos lo habían sponsoreado”.

 

Galeano usó el mismo argumento del sponsoreo para justificar tanto la declaración testimonial de Lifschitz en el juicio oral por el atentado como en este debate. “No descarto que su caché haya subido cuando vino acá el año pasado”, arriesgó el imputado apuntando, en su acusación, hacia los ex agentes bonaerenses y, a su vez, a “altas autoridades de la Policía Federal” como quienes ordenaron su infiltración en el juzgado.

 

El imputado-víctima

Ya sobre el final de su exposición del día, que seguirá el jueves, Galeano retomó sus acusaciones a los “vientos políticos” para explicar el “armado” de esta causa por encubrimiento de la cual él sería una simple víctima. En ese enredo de supuestos argumentos no olvidó meter la figura de quien fue el abogado de Memoria Activa en la causa principal Pablo Jacoby, fallecido hace un año.

 

Sin reparo, ensayó una red de conexiones entre Jacoby, los periodistas Román Lejtman, Raúl Kollmann y Rolando Graña, a lo que sumó a los entonces funcionarios Nilda Garré y Alejandro Rúa, y a la entonces pareja de Jacoby, Susana Villegas, quien se desempeñó como asesora de la Comisión de Juicio Político del Consejo de la Magistratura, cuyos integrantes investigaron la labor de Galeano y lo llevaron hacia el jurado de enjuiciamiento que optó, efectivamente, por destituirlo. Además mencionó que Jacoby representó profesionalmente a Lifschitz en una causa familiar, “¿Y nunca se preguntó por su aumento patrimonial (el de Lifschitz)?”.

 

Con esa pregunta planteada y una arriesgada denuncia sobre la posibilidad de que los ex policías hayan tenido vinculación con la muerte de todos los testigos que tendrían que haber venido a este juicio a declarar en contra de los bonaerenses, concluyó el relato de la jornada. El imputado no anticipó si ampliará al respecto de esa última acusación contra los hoy querellantes policías.