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Audiencia N°149 – 30/7/2018

by Memoria Activa with No hay comentarios

De pruebas concretas, por ahora poco y nada. De ensuciar a los familiares de las víctimas y a sus abogados, todo. Mientras las querellas alegaron con pruebas, los acusadores presentan chicanas. Esto demostraron hoy, en su alegato, los ex fiscales que trabajaron en la causa AMIA y que están siendo juzgados en el juicio por el encubrimiento del atentado a la mutual ocurrido el 18 de julio de 1994.

 

Poco antes de las 10.30, los jueces del Tribunal Oral Federal 2 ingresaron a la sala de audiencias para dar inicio, tras la feria judicial, al último tramo del juicio que tiene en su banquillo de acusados al ex presidente Carlos Menem, su secretario de Inteligencia, Hugo Anzorreguy, al ex juez federal encargado de la investigación, Juan José Galeano y a quienes representaron al Ministerio Público Fiscal en su momento, Eamon Mullen y José Barbaccia, entre otros.

 

Con la presencia de personalidades como la ex abogada de la DAIA, Marta Nercellas (ex abogada de la DAIA y del Banco Mayo), y otros tantos de la perpetua elite de Comodoro Py, los defensores oficiales de los ex fiscales abrieron su alegato final con una extensa introducción en la que “Memoria Activa” fue lo más mencionado o, mejor dicho, lo que necesitaron mencionar más.

 

En concreto, repasaron y rechazaron la acusación de la querella de Memoria Activa; criticaron a todos los abogados que tuvo la agrupación por los cargos que ocuparon tras su paso por la misma, como muestra de un supuesto complot kirchner-memoriactivista en contra de los imputados; y defendieron abiertamente al Ministerio de Justicia por su repentino cambio en su alegato, en el que la querella, cuyo último mandante es Germán Garavano, apoyó directamente el actuar de sus amigos los ex fiscales y pidió su absolución sin siquiera despeinarse.

 

Como se ve, ante la carencia de pruebas, las agresiones. La defensa no hizo más que ensuciar, difamar y descalificar al grupo de familiares y amigos de las víctimas que de manera independiente viene luchando por verdad y justicia hace 24 años y que, por supuesto, acusó y pidió penas de 15 años para Mullen y Barbaccia por su accionar delictivo en la maniobra encubridora.

 

Ni si siquiera en el breve momento en el que anunciaron que expondrían elementos probatorios a su favor, lograron contestar realmente a los alegatos de las querellas justamente porque éstos últimos están basados en lo que los imputados no tienen: pruebas de su inocencia.

 

Igualmente, siempre con la continua crítica a Memoria Activa y luego también en menor medida a los integrantes de la Unidad Fiscal, hicieron el intento de exponer algunos elementos que consideraron les sirven para defenderse de las acusaciones por su participación en el pago ilegal a Carlos Telleldín (peculado) y en la privación ilegal de la libertad a los ex policías bonaerenses acusados tras la declaración paga del doblador de autos.

 

Lo hicieron a través de la tergiversación de los hechos, de sacarlos de contexto y con la mención de supuestas pruebas clave contra los ex policías que cuando ejercían como fiscales no tuvieron en cuenta para acusarlos sino que se basaron únicamente en la declaración comprada al imputado Telleldín. Pero claro que esto último olvidaron mencionarlo.

 

A modo de conclusión, la defensa de Mullen y Barbaccia rechazó las imputaciones en su contra y se defendió en base a calumniar a Memoria Activa sin responder con contundencia a las pruebas presentadas. Tal como lo anunciaron, ya no hay más prueba de la que hablar y a partir de ahora sólo expondrán acerca de “los discursos” de las partes.

 

Será que la lucha y la denuncia de la impunidad les molesta. Será que se sintieron tocados por las acusaciones de Memoria Activa y no encuentran otra forma de defenderse que caer tan bajo, al nivel de poner en duda sin disimulo alguno la legitimidad de los familiares en la búsqueda de justicia. Será que no se dan cuenta que su actitud habla más de ellos que de nosotros. Será que sí, que son culpables.